Cepsa, pionera en aplicación de inteligencia artificial en la industria

  1. Irene Bohoyo

Que vivimos inmersos en una fase de profunda transformación social y económica es una realidad. El uso de nuevas tecnologías digitales se extiende a todas las capas de población, a todos los sectores productivos: es lo que se ha dado en llamar por los expertos la Cuarta Revolución Industrial o industria 4.0.

Los cambios son rápidos y constantes, y en ese contexto los retos a los que se enfrentan las empresas pueden parecer contradictorios: la celeridad en la adaptación es clave, pero las soluciones a esos nuevos retos deben ser a largo plazo, facilitando la toma de decisiones en un entorno enteramente digital.

Esta Cuarta Revolución lleva tiempo implementándose, pero ha sido la crisis derivada de la pandemia de la Covid-19 lo que ha supuesto el espaldarazo final. Las compañías se vieron forzadas a digitalizar de la noche a la mañana tanto sus productos y servicios como sus estrategias y mentalidades; tuvieron que recurrir a herramientas y soluciones desconocidas para ellas.

En este contexto de revolución y transformación a gran velocidad hubo sectores que se adaptaron más rápidamente, por su propia naturaleza, como es el caso del comercio o de la cultura. Las ventas online en España se dispararon, cambiando inclusive los hábitos de los consumidores, que perdieron el miedo a la compra a través de internet; las televisiones adaptaron sus formatos a las plataformas de videostreaming; los eventos se volvieron virtuales. Por otra parte, el teletrabajo trajo consigo las reuniones online, generando todo un ecosistema de trabajo digitalizado que parece haber venido para quedarse.

Esta nueva realidad en la que la presencialidad era un imposible contribuyó a que los avances tecnológicos, de por sí veloces, se desarrollasen vertiginosamente.

Aplicaciones como las basadas en Inteligencia Artificial evolucionaron rápidamente para poder dar respuesta a los retos que planteaba una situación anómala, sin precedentes y llena de dificultades, pero cuajada de oportunidades de mejora e innovación. Se trata de una tecnología con la que convivimos desde hace años, en forma de asistentes de voz como Siri o Alexa, de chatbots que asisten en el e-commerce, o de sistemas de realidad virtual o aumentada aplicadas, por ejemplo, a la formación. Sin embargo la digitalización acelerada que se ha dado desde marzo de 2020 hasta el día de hoy ha contribuido a que la Inteligencia Artificial alcance logros definitorios, multiplicando sus aplicaciones.

Aun así, cabe destacar que estos avances en cuanto a IA no son aplicables sin un conjunto de transformaciones en otros ámbitos.La industria 4.0 implica la combinación de técnicas avanzadas de producción y operaciones con tecnologías inteligentes (la IA) que deben integrarse en las organizaciones, las personas y los activos. Es una Revolución en todos los sentidos y direcciones.

Cepsa, pionera en aplicación de inteligencia artificial en la industria

La disrupción más relevante que trae consigo la implementación de estas nuevas tecnologías tiene que ver con el flujo de datos: las empresas tienen acceso a las informaciones en tiempo real. La integración digital de la información desde distintos puntos, fuentes y localizaciones favorece que los negocios funcionen en un ciclo continuo.

Un ciclo que se da entre lo físico y lo digital a través de una serie de pasosmás conocidos como PDP (del inglés Physical-To-Digital-To-Physical): se recoge información del mundo físico, se digitaliza, se comparten los datos analizando la información siempre en el entorno digital, y por último se usan algoritmos para traducir las decisiones del mundo digital a datos efectivos que estimulen cambios.

Para que todo esto pueda ocurrir, es decir que las empresas puedan aprovechar la digitalización para optimizar sus procesos, como el flujo de datos que alimentan esa inteligencia artificial, dándole la información necesaria para que funcione de una forma autónoma, es necesaria una ubicación donde dichos datos se almacenen y garanticen el acceso desde cualquier punto. Esta Cuarta Revolución Industrial se vale de la nube para ello: su capacidad de almacenamiento permite a las empresas prescindir de soportes y ubicaciones físicas que limitan su libertad de movimiento.

La nube de última generación se vale de tecnologías como el 5G, con baja latencia, para asegurar la conexión y el transporte de datos de una ubicación a otra. Mediante la digitalización y la migración a la nube, las empresas logran una mayor eficiencia.

Mientras que hay sectores que tienen un recorrido más dilatado en el uso de herramientas digitales, y concretamente en la implementación de la Inteligencia Artificial en sus procesos de producción, en otros, por su propia naturaleza y ecosistema, la introducción de estas nuevas tecnologías precisa de un recorrido más largo. Es el caso de la industria, cuyos procesos de producción están altamente mecanizados, pero no tan digitalizados.

En el sector industrial español, clave en la economía, el uso de la inteligencia artificial es relativamente reciente;en plena transformación digital, las compañías con un mayor grado de industrialización han cambiado su visión, analizando e incluyendo en sus estrategiasestas tecnologías para optimizar su productividad, eficiencia y sostenibilidad. El uso de estas herramientas automatizadas supone la diferencia entre las compañías con visión de futuro y las abocadas a quedarse atrás.

Un ejemplo de empresa con visión de futuro es Cepsa. La compañía energética se ha convertido en pioneraen España y en el mundo al utilizar en sus instalaciones Amazon Lookout for Equipment, la nueva solución de Amazon Web Services (AWS) basada en la Inteligencia Artificial que facilita el mantenimiento predictivo a gran escala en instalaciones industriales.

Con la firme convicción de que el uso de las nuevas herramientas digitales son la clave del futuro de la industria, Cepsa ha probado ya la tecnología Amazon Lookout for Equipment en sus refinerías de La Rábida (Huelva) y Gibraltar-San Roque(Cádiz) con excelentes resultados.Enconcreto,sehancentrado enladetecciónypredicciónde anomalías en equipos rotativos, como bombas o compresores, constatando su efectividad a la hora de detectar tempranamente comportamientos anómalos en los equipos.

Este tipo de análisis de los datos de equipos era algo que las empresas tradicionalmente hacían utilizando enfoques mucho más sencillos: se basaban en reglas o modelos que identificaban problemas basándose en el comportamiento anterior. No obstante esto es un sistema rudimentario que en ocasiones identifica los problemas cuando ya es demasiado tarde para tomar medidas, porque no permite la anticipación que sí ofrece Amazon Lookout for Equipment. En otros casos un mal diagnóstico de los problemas lleva a identificar fallos de forma errónea, enviando falsas alarmas, y en estas ocasiones se requiere de una inspección puntual que es innecesaria.

Amazon Lookout for Equipment utiliza modelos predictivos a la vanguardia que son capaces de detectar anomalías en equipamientos industriales (motores, bombas, etc.), prevenir futuros fallos así como roturas de dichos activos. Como principales características destacan ser una solución nativa en cloud, la predicción de fallos y anomalías con días y hasta semanas de antelación, su modalidad de pago por uso y, finalmente, la posibilidad de disponer de modelos productivizados a golpe de click.

Cepsa da un paso de gigante al aliarse con Amazon Web Services y se sitúa como una de las empresas con mayor foco en la transformación digital.

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